El museo de lo cotidiano
Un objeto corriente puede abrir una conversación pequeña.
- Elige un objeto que esté a la vista. También puedes usar las palabras «taza» o «llave» de esta pantalla.
- Fíjate en un detalle: su forma, para qué sirve o dónde lo pondrías. Puedes decirlo, escribirlo o señalarlo.
- Dale un nombre de museo, por ejemplo «La taza de las mañanas». Si estás con alguien, escuchen también su elección.
Con menos estímulos: Quédate con un solo objeto. No hace falta buscar más cosas ni tocarlo.
En compañía: Invita a elegir antes de describir. No hay un detalle correcto que encontrar.

